Argentina y España: una final para conquistar la historia
El Mundial de Fútbol de 2026 llega a su último capítulo con una final que reúne a dos selecciones construidas alrededor de una misma cultura futbolística, pero identificadas por maneras diferentes de interpretar el juego. Argentina y España disputarán este domingo el partido número 104 del torneo, en el New York New Jersey Stadium, con el título mundial y un lugar privilegiado en la historia como recompensa.

El Mundial de Fútbol de 2026 llega a su último capítulo con una final que reúne a dos selecciones construidas alrededor de una misma cultura futbolística, pero identificadas por maneras diferentes de interpretar el juego. Argentina y España disputarán este domingo el partido número 104 del torneo, en el New York New Jersey Stadium, con el título mundial y un lugar privilegiado en la historia como recompensa.
Argentina comparece como campeona defensora del mundo y de Sudamérica. España llega respaldada por su condición de campeona europea. No se trata solamente de dos equipos en busca de una copa: es el encuentro entre dos generaciones, dos modelos competitivos y dos selecciones que han alcanzado el momento decisivo utilizando caminos distintos.
La Albiceleste ha sobrevivido a una ruta marcada por la presión, la resistencia emocional y su capacidad para resolver partidos en los instantes finales. En la semifinal frente a Inglaterra, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni remontó para imponerse 2-1, con un gol de Lautaro Martínez en el tiempo añadido que aseguró su segunda clasificación consecutiva a una final mundialista.
España, en cambio, alcanzó el partido definitivo mediante el control. La Roja derrotó 2-0 a Francia en semifinales con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro, después de limitar las oportunidades ofensivas de uno de los equipos más peligrosos del torneo. Su posesión prolongada, la presión tras pérdida y la precisión para encontrar espacios fueron determinantes para dominar el encuentro.
LA BATALLA POR CONTROLAR EL BALÓN
La posesión será uno de los territorios decisivos de esta final. Argentina encabeza el Mundial con 4,772 pases realizados y 4,324 completados, mientras España ocupa el segundo puesto entre los equipos con mayor circulación de balón. La selección española, además, lidera el torneo con 343 recuperaciones provocadas por su presión, una estadística que refleja su capacidad para incomodar al rival inmediatamente después de perder la pelota.